BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

Mi duelo, sin tí.





Se me cayó una estrella...

No quería escribirlo, no quería reconocerlo, no quería sufrir, pero lo hago igualmente.

Mi tiempo de duelo, no me lo he concedido, ni te lo has concedido a tí misma.

Querría dar marcha atrás para poder evitar errores, para poder evitar algunas cosas, pero no puedo, he de seguir mirando adelante, y siempre caminando hacia adelante. No se puede dar marcha atrás, no es bueno.

Llegaste de sorpresa, y sorprendida te acogí, me descubriste un mundo nuevo y lleno de esperanzas, luz y color. Un mundo de sonrisas, de miradas cómplices, de tic tac de espera, de reencuentro y de despedidas con ganas de más. Un mundo de ilusiones, de sueños, de alegrías y tristezas compartidas, un mundo de felicidad.

Pero volvieron los fantasmas, volvió el vértigo, volvieron las dudas, y las sombras.

Recogiste tus bártulos y te fuiste, aún no has vuelto, el reloj sigue marcando el tic tac, y cada uno de ellos me recuerda a tí.Cada uno de ellos sigue esperando que regreses a ocupar tu sitio, si realmente lo es.

No puedo negar que me acuesto y mi último pensamiento eres tú, y por la mañana incoscientemente giro la cabeza con ilusión de verte al otro lado de la almohada, pero no, no estás, te fuiste.

Me cuesta permitirme llorar tu ausencia, me cuesta permitirme llorar por no haber sabido conquistarte, por saberte ahí, en silencio, en un rinconcito, de alguna manera conmigo, pero lejos, muy lejos, y cada día más. No poder compartir las penas y las alegrías como antes, perder cada día un poco más esa complicidad que teníamos, esa empatía, ese estar ahí en la distancia.

Me duele, pero sé que tengo que pasarlo, que tengo que seguir, pero me lo concedo, porque quiero, porque me lo merezco y porque creo que esto no pasó por casualidad, porque me descubriste cosas nuevas, porque tengo la impresión de que lo que vivimos, no pudo ser fingido, y si lo fue...que me quiten lo bailado.

No puedo menos que agradecer los buenos momentos, los abrazos, los besos, las caricias, las miradas cómplices, las lágrimas secadas, las risas compartidas y los paseos a tu lado, contigo, con él.

Aunque siga triste, aunque llore, soy feliz por haberte conocido y por haberme permitido todo este tiempo estar a tu lado y disfrutar de tu presencia. Sin duda los buenos momentos a tu lado y contigo, superan con creces los momentos amargos y de dolor. Con eso me quiero quedar.

Algún día recuperaré mi estrella, y volveré a sonreir.

No quiero cerrarlo




No quiero cerrarlo, no quiero apartarte de mi vida, no quiero dejar que este sentimiento muera.

No quiero morir de amor, no quiero senirte lejos, no quiero perderte.

No quiero llorar sola de noche, no quiero lágrimas amargas rodando por mi cara, no quiero...

No quiero querer llamarte y dudar, no quiero hacerte daño no quiero que malinterpretes mis palabras, no quiero seguir sufriendo así.

Quiero ser feliz, quiero tenerte a mi lado, quiero estar contigo, quiero sonreír de nuevo como lo hago pensando en tí.

Acabo de leerme del tirón todo el blog, he temblado de emoción como si los escritos no fueran míos, como si no supiera qué dice, qué sentía, qué pensaba, qué sentías.

Me emocioné, te extrañé, he de reconocer que de algunos no me acordaba, maldita costumbre la mía, escribir y no releer.

Se me removió todo por dentro, nada quedó en su sitio, todo descolocado, pero tranquila.

En el fondo estoy tranquila, sé que las cosas no se pueden apurar, ha tardado mucho en pasar lo que pasó, y sé que si ha de pasar algo más pasará, sé que mis sentimientos siguen siendo los mismos, que sigo sintiendo que eres mi mitad.

Sigo sintiéndome afortunada de contarte entre mis amistades, y lo que me gustaría contarte como mi PRINCESA, ya no soy capaz de expresarlo con palabras. Tu sabes lo que pienso, lo que deseo, lo que anhelo y cómo me siento.

Has estado de muchas maneras diferentes presente en mi vida desde hace más de un año, hoy he recordado el primer beso, ese beso robado, qué descaro el mío. Me ha vuelto a recorrer el estómago esa cosquilla que en su momento sentí... qué recuerdos.

No quiero estar triste, no quiero que tú estés triste, que te ocultes tras un velo de dureza que no te pega, no te hace falta conmigo, aunque no me lo digas, aunque no lo pongas en ningún sitio, lo sé, sé que me quieres, sé que me echas de menos.

A veces pienso que somos dos gilipollas echándonos de menos en la distancia, esa puta distancia y esa puta soledad, en espera de una señal, otra señal, manda carallo!más...hay tantas...o por lo menos para mí las hay.


Me quedo con los buenos momentos, me quedo con las miradas, con las caricias, con ese primer beso robado, algún día te robaré otro, me quedo con ese parking, me quedo con esos amaneceres a tu lado, con tantas cosas...

Un beso princesa, no sé si lo leerás, seguro que sí, pero no me lo dirás, yo no te diré de esta entrada para no atosigarte, necesitas tu tiempo, tu espacio y yo vomitar todo lo que llevo dentro.

No quiero que desaparezcas. No quiero tener que dejar de decir te amo.

Cerrado.



Con un candado despido por lo menos por ahora, este blog, en el que volqué, volcamos, nuestros deseos, nuestras pasiones, nuestras penas, nuestras alegrías y lejanías.

En poco tiempo actalizo mi versión, y quiero que la nueva versión sea más completa, quiero que la nueva versión sepa aceptar que será una versión contigo de otra manera, y para poder conseguirlo necesito un formateo total.

Hoy te he dicho que desconecto, te ha dolido, para mí tampoco ha sido un trago fácil, créeme, estaba al borde de la lágrima, esa que me acompaña desde hace un tiempo. Esa lágrima que me hace daño, que nos hace daño.

Estamos muy solas, nos acompañamos en la lejanía, pero la confirmación de hoy de que estás rara pero estás bien, me ha dado la clave, mi corazón necesita sanar algunas heridas, para que no se convierta en un criadero de rencor, envidias y celos.

Somos libres, muy libres, pero reconocerás que la distancia se estaba haciendo cada día más grande, a pesar de las largas charlas que nos traíamos, pero no eran las confidencias como antes, era con más miedo, miedo a hacer daño.

Para evitar eso, cierro un tiempo, un día, dos, una semana, un mes...no sé cuánto tiempo, él dirá, pero apareceré, para ser la amiga que era, y tú estarás ahí, para darme un abrazo, un abrazo de amiga, uno como el del primer día que nos vimos. Un abrazo reconfortante.

Necesito volar, necesito espacio, y en ese espacio ahora mismo sólo cabemos el príncipe y yo.

Quiero cambiar demasiadas cosas que me amargan, he empezado por lo que puedo hacer YA, y esa es pedirte un tiempo, lo comprenderás, lo sé, te conozco.

Y que esto no pueda llegar a ser una realidad, todo lo aquí escrito...no lo sabemos, si ha de ser será, y recuerda, te lo dije un día, vales mucho, y estás perdida, yo estoy perdida y quiero encontrarme, cada uno ha de encontrar su manera, la mía es esta, y es difícil tomar decisiones sin hacer daño a nadie. Siempre hay daños colaterales, pero no estás sola, apóyate en tu gente, yo volveré a estar ahí, pero déjame aceptar.

Mi vida necesita rumbo, se me ha roto la brújula y los cabos de las velas se están soltando, pronto perderé el control del barco y no quiero eso, no me lo puedo permitir, no me queda combustible para el motor, necesito las velas para llegar a puerto, es difícil, el barco es muy grande y me cuesta manejarlo sola, pero verás que recalo pronto.

Hasta pronto.

Mil besos

Cosas

Las lágrimas vuelven a surcar mis mejillas, llanto inconsolable que sale a borbotones.

No quiero que paren, quiero que salgas todas, que dejen de pesar dentro.

Cada día cuesta más la despedida, cada día es más difícil decir hasta luego, hasta pronto, luego te llamo. La razón es sencilla, las dos sabíamos que iba a pasar esto, que iba a ser difícil, que iba a ser doloroso, y lo cogimos, lo aceptamos y decidimos correr el riesgo.

Aquí estoy de tu mano, tú de la mía, vamos juntas.

Cada día es más difícil la despedida, también cada día el sentimiento es más y más fuerte y de otra manera.

Cada día que pasa, me doy cuenta de que eres tú, mi Julieta, que eres tú la persona con la que quiero pasar mi tiempo, con la que quiero compartir mis inquietudes, con la que quiero formar una familia mayor.

Creo que no me equivoco si digo que es recíproco, y que conste en acta, estoy acojonada.

Miedo

El cariño nos allana el camino, un camino que nos hace fuertes, que nos une.

Reinas de la mano, reinas de corazones.

Quizás estamos locas, pero es lo que queremos, lo tenemos claro y sabemos cómo es la parte contraria.

Locas??

No, pese a ser en aspectos concretos aceite y agua, nos entendemos, nos respetamos y nos aceptamos así.

Magia.

Sólo puede ser magia, sólo puede ser amor, sólo puede ser locura, bendita locura.

Pena.

Pena de no haberte encontrado antes.

Alegría.

Alegría de haberte conocido cuando lo hice, por haberme permitido conocerte, por abrirme tus puertas y tus ventanas, por aparecer en ese mismo momento.

Amor.

El que yo siento por tí, mi reina, el que el príncipe siente por tí, mi reina, el que sientes por mí, mi reina.

Fantasía.

Tenemos nuestro propio mundo de fantasía, una fantasía preciosa, tierna, cómplice.
Un mundo de fantasía que de momento hiverna, más adelante...ya veremos.

Complicidad.

Tenemos una complicidad digna de la más romántica novela jamás escrita, nos conocemos, nos entendemos, una mirada, un gesto, un guiño, un simple -hola- dice tanto...complicidad...¿qué haría sin ella?

Pasión.

Me asusto a veces al descubrir hasta donde pueden llegar los límites del placer contigo, junto a tí, juntas, algo que nunca me había planteado. Pero que sin duda funciona, que sin duda es explosivo y adictivo.

Amistad.

Somos amigas, somos pareja, pero somos amigas, estamos ahí la una para la otra, estamos para lo bueno y para lo malo, nos apoyamos, nos mimamos, nos reñimos...

Tres.

Somos tres, un tríduo perfecto, una familia, quizás el hecho de que esté el príncipe, me hace plantearme situaciones.

Tiempo.

Lo tenemos, lo necesitamos y nos lo damos, no para la relación, si no para situaciones, para entender, para discernir, para...para decidir.

Confianza.

Plena y absoluta.

Entrega.

Estamos entregadas la una a la otra. Gracias.

Respeto.

No por estar al final de la lista es menos importante, lo hay, se palpa, es impresionante, nos respetamos, y jamás cruzaríamos una línea que supiéramos dolorosa.
Precioso gesto

Sé que no estás bien, que me dices que sí, pero no lo estás, sé que te sientes culpable, no lo hagas, yo no lo hago, no te tortures. No sé lo que pasará mañana, prefiero vivir en el presente, eso sí, mi presente, contigo.

¿Te había dicho hoy lo afortunada que me siento de haber amanecido hoy a tu lado??

Y recuerda, que te quiero, así, como eres, de ninguna otra manera

La distancia


Tan lejos...tan cerca...

A veces me gana...

Flores




El príncipe te ha regalado flores, yo no te he regalado flores, pero en nuestro último paseo hemos hecho muchas fotos, como siempre, y una de ellas, me encantó especialmente, he estado jugando con ella y me encanta el resultado.

No te regalaría una flor, te regalaría un jardín completo, lleno de flores que regar, un jardín con tierra por la que jugar el príncipe, un jardín para perdernos una noche de verano.

Un jardín de ensueño, digno de una princesa.

Me aterra la puta soledad



Hoy me desperté a tu lado, a las 6 de la mañana cuando no podía dormir y paseé por la casa, me gustó, que completamente dormida, tu mano, saltó en automático,intentando cogerme para que no me fuera de tu lado. -Voy al baño, tranquila- con eso te relajaste, no me voy, vida, no me voy , no te dejo sola.

Cuando sonó el despertador, me hubiera gustado que fuera un sueño, y poder seguir abrazada a tu cuerpo.

CUando te veo, veo tu pena de 8 días, creo que lo entiendo, pero es necesario, pasará, tranquila, confía, pasará. Y te repito, no estás sola. No te dejaré.

Cuando te beso, me encataría poder besarte cada día, me apena tener que decir hasta dentro de unos días.

Me mata la distancia, quizás hoy estoy muy negativa y demasiados problemas embotan mi mente, quizás hoy no sea un buen día para escribir,pero quizás sea una buena manera de aligerar mi mente, al verlo por escrito a lo mejor puedo encontrar otro ángulo donde la luz refleje un bonito arcoiris.

Tengo un nudo en la garganta enorme, un nudo que casi me impide respirar, y contener las lágrimas hoy es casi tarea imposible, afloran a la mínima.

El príncipe hoy también nota tu ausencia y nota que hoy estoy muy irascible, me reta, pero te recuerdo y aún no lo ha conseguido.

Hoy te añoro, sí, sé que en unos días estarás aquí de nuevo, con mi chucho nuevo, pero hasta allá...ufff, ya tengo la cara mojada de nuevo, parezco idiota.

La princesa la cara mojada soy hoy...

Hoy es a mí a quien aterra la puta soledad.

Leyenda

Ya somos leyenda, sí o sí, ya lo somos, ya hemos roto barreras, ya hemos vencido miedos, dragones, salvado distancias, roto moldes.

Ahora nos queda mucho por andar, pero hablarán igual que lo están haciendo, que lo haga, verdad vida? tú y yo palante, recuerda, palante siempre.




Hoy...





Hoy tengo ganas de escribirte algo hermoso, algo que te emocione, algo que dibuje una sonrisa de ilusión en tu cara...pero mis ideas están embotadas.

Una entrada bonita, de las que te mereces, pero nada, ni con esas.

He hablado contigo, has descargado la rabia, has visto el lado positivo de la conversación triste y amarga, he podido estar a tu lado, eso me ha gustado, no es cruel, estoy aquí para eso.

Hemos visto un rincón especial y para hacerlo más especial, sólo conozco un sitio y resulta que es donde mi chica sueña con nuestra unión.

Te he llamado de tarde, es buena señal que tengas hambre, que hayas comido un bocadillo...eso me tranquiliza.

Yo estoy ahí, cielo, lo sabes, y me gusta.

Siento mi apatía de hoy vida, sé que lo entenderás, y de regalo te dejo una bellísima canción que dice mucho, tú la entenderás, a las buenas y a las malas!!!!

siempre!!!

Mi princesa



Una princesa



El príncipe




Niña, sé tú misma




Ese vestido nuevo no te sienta bien, no te deja respirar y por tanto no te deja ser tú misma.

Ese vestido nuevo, ese con color de cobardía y zapatos de crueldad, no son tuyos, te los han puesto casi a la fuerza, quizás sin violencia, eres demasiado cándida para darte cuenta cuando te manipulan.

No te queda bien, no resalta tus ojos ni tu buen fondo.

Además, como hay confianza, te diré, que tampoco queda bien con el carisma que tú proclamas, con el carisma que tú tienes ni con el sentido de la vida de esos tres locos que tú sigues.

No cambies, es decir, sé tú misma, no dejes los árboles sólo con las ramas nuevas porque parecen más resistentes, haz una poda si lo necesita, pero recuerda que las ramas que siempre estuvieron ahí son las que tienen más fuerza, por si algún día quieres poner un columpio.

Sé tú misma, quita esa indumentaria, ponte tus pantalones, tus bambas, coge tu guitarra y canta, cuando tú seas la que decida, entonces las decisiones se acatarán de mejor manera.

Safo a Cleis




Me amo en ti,

y

en tu figura,

me miro,

transformada

con la forma de mi sueño.

Al acariciarte

es mi reflejo
el que acaricio

narciso

en el espejo de tu cuerpo.

Me miro, así,

toda yo

vuelta carne tuya,

belleza que amo,

seda que acaricio
en tus mejillas.

Sabor de tu piel

en la blanca corola

de tus senos

y en la oscura y dulce fruta

de tu sexo.

Lenta y deleitosa
te recorro

con mis dedos

más sabios en
formas que los de Fidias,

y vuelvo un
cinturón de oro

mis brazos en torno

a tu cintura,
mientras ávidas

mis piernas

-como lianas-
se enredan en las tuyas

al tiempo que no hay límite

entre tu boca y la mía.

¿Tú o yo?
¿Cuál soy?

¿o cuál tú eres?

Fundidas en el placer

todo se borra,

y sobre el lecho, entre
los deshojados jacintos

de las rotas guirnaldas
-con que nos adornamos

para el íntimo festejo-
sólo sé

que soy llama

encendida en tu aliento.


Enajenada en ti

sin tiempo

y sin fronteras.
Perdida el borde de mi cuerpo,

en las oscuras aguas

del orgasmo,

me entrego hasta morir
en tu belleza.

Mujer






Sueño con un lugar entre tus pechos
para construir mi casa como un refugio
donde siembro
en tu cuerpo
una cosecha infinita
donde la roca más común
es piedra de la luna y ópalo ébano
que da leche a todos mis deseos
y tu noche cae sobre mí
como una lluvia que nutre.

Audre Lorde

Entre mis labios





Esta noche, en la soledad de mi cuarto, en la inmensidad de mi cama vacía sin ti...he decidido que cierro puertas, que abro ventanas, grandes ventanas, llenas de luz, de calor, y de brisas nuevas.

Esas brisas que me devuelven las ganas de vivir, de sonreir y de ir cantando por los rincones.

Esas brisas te han traído como por arte de magia a mi ventana, has aparecido y cómo negarlo, me has arrancado una sonrisa, un cosquilleo en el estómago y me has humedecido como siempre, como sólo tú sabes.

He abierto mis ventanas, pero me hubiera gustado poder abrir tus piernas, después de haber recorrido tu cuerpo, tu bello cuerpo con mi lengua, con mis labios húmedos, tu piel suave en mi boca.

Abrir tus piernas y beberte, saborearte, sentir tus palpitaciones en mi boca, saberte gozando y oirte gemir, sentir cómo tu cuerpo se convulsiona pidiendo más, pidiendo que meta un dedo, dos...los que quepan, así como tú y yo sabemos.

Mientras te voy bebiendo sabes que estoy disfrutando como una loca, que me excita enormemente hasta el orgasmo verte retorcerte de placer, oirte...luego me darás a mí la misma medicina.

Mis dedos entran y salen y mi mano libre juega con tus pechos, recorre tu piel, te agarra, te acaricia, te araña...mientras mi lengua no para, sólo a veces, para poder soplarte suavemente y que te den escalofríos...

Tus manos quieren entrar en juego, las aparto, este trabajo, hoy es mío, sólo mío, quiero saborearlo, no quiero que te corras rápido, quiero que disfrutes, te dejo casi llegar al clímax, y paro, me subo y te beso, quiero que compartas conmigo ese sabor delicioso que te empapa.

Continúo besándote, suavemente, tus pechos, mientras los acaricio, y tus caderas se acercan peligrosamente a mí en busca de roce...yo me aparto en un movimiento cruel...

Bajo por tu cuerpo acariciándote con mis pezones, te encanta, sólo tú consigues que mis pezones estén duros, sólo tú me excitas hasta ese punto.

Llegan a tu entrepierna, y te rozo con ellos, tu cara es un poema, rabias por sentir más placer, y lo tendrás, niña, lo tendrás, sé cómo hacerte vibrar.

Te beso fugazmente y me vuelvo a beberte, siento cómo te derrites en mi boca, cómo mis dedos son apretados por tus espasmos en el orgasmo, te oigo gemir, tu cuerpo convulsiona, y la fiesta sigue, suavemente mi lengua sigue jugando con tu botón del placer, suave, al rededor, para no hacer daño, se para justo encima, un grito de tus entrañas me indica que el placer es máximo, suave, nena, suave, mis dedos a penas se mueven, eres tú ahora la que se arquea, la que busca el contacto, la que gime una y otra vez, la que suda...

Soy yo la que disfruta contigo, la que disfruta al verte así, la que se corre contigo, sólo con el placer de tenerte entre mis labios.

En la distancia, en el presente





En la distancia es donde te tengo, en el presente vivo.

Mi presente y tu presente, cada día más lejanos.

Acerquémoslos si quieres, a base de teléfono, a base de teclado, a base de cariño, confianza y amor.

Déjame hacerte el amor por teléfono, saberte gozando al otro lado, conmigo, a lo lejos pero conmigo.

Déjame, cuando nos encontremos hacerte el amor, follarte como una perra en celo, gozar ambas, juntas, celebrar el verano con una fiesta del agua.

Vive el presente, deja el pasado y el futuro. El pasado, ya está, no podemos cambiarlo, usémoslo para no volver a caer en lo mismo, para recordarnos nuestros pasos, y que somos libres, que lo que somos lo hemos elegido.

El futuro...aunque lo queramos parar, llegará, cómo lo va a hacer, no lo sabemos, podemos conjeturar, podemos soñar...y si las cosas no salen como pensamos, pegarnos la ostia de nuestra vida, ésa que nos impedirá de nuevo ver el presente.

Siempre nos acompaña el presente, vívelo, deja el miedo, deja el pasado, olvida el futuro, vive.

Agarra la vida, tira por ella, tira por estar con quien quieres, como quieres y sin importarte nada más, sólo tú tendrás que rendir cuentas, ríe, sé feliz, ama, goza...

Mil besos niña, mil más.

Tu turno princesa, ¿jaque mate?





Fuera está lloviendo, dentro parece que la tormenta ha cesado un poco, una ligera tregua, pero ahí están los nubarrones, nubarrones negros que nos acechan, los cristales siguen mojados.

La princesa y el príncipe duermen; en otra alcoba, preparado para partir está un vecino de un remoto país que nos ha pedido posada...

La princesa tiene miedo, tiene miedo a ser feliz, tiene miedo a descubrir lo hermoso que tiene dentro y lo hermoso que la rodea.

¡Putos dragones!

¿ Me dejas sacar mi espada para luchar contra ellos a tu lado?

Sin embargo princesa no eres cobarde, eres valiente.

Princesa, has cogido las riendas de tu vida, ahora sólo te falta cogerle el paso al caballo para poder guiarlo con rectitud.

Ánimo mi valiente, ya estás ahí, mira a tu alrededor, los prados están llenos de flores para que tú los puedas admirar, para que puedas parar el corcel y recoger en tus manos una de esas bellas flores y adornar tu cabellera.

¿Las ves? ¿Las hueles? están ahí para ti, sí, no dudes, para ti. Alguna tiene espinas, fíjate, sólo fíjate para admirar también su belleza pero evitar sus heridas, pero no tengas miedo, no te vas a pinchar, y si ésto pasa, tranquila, yo estoy si tú quieres, para curarte las heridas.

Sigue el camino, no te detengas, no tengas miedo a ser feliz.

Has salido también del oscuro castillo, y has logrado rodearte de buenas personas, de una familia que te quiere y te abraza, un pequeño príncipe que te adora, eres independiente y has encontrado amor.

Eres una luchadora, pero nunca te lo han dicho quizás por eso te cueste tanto aceptar que tienes derecho a ser feliz, a amar y ser amada, a que llenen tu lecho de rosas para ti, a que te digan lo hermosa que estás aún cuando llegas rota de trabajar duro.

No es malo amar, ni que te amen, quizás te resulte raro, pues son emociones nuevas, pero no te encierres, la luz brilla fuera, arréglate y sigue el camino.

Princesa decidida, a veces indecisa, siempre tú.

Cuando te conocí, un velo tapaba tu rostro, era la tristeza, y tenías una mirada y una sonrisa melancólica, te aferrabas a quien te comprendía y me alegraba infinitamente, cada vez que por el hueco que la cámara le robaba a la distancia que nos separaba, arrancabas una sonrisa, una carcajada y tu cara resplandecía.

Cuando te abrías entre lágrimas, sollozos y toses, entonces yo desde mi alcoba te abrazaba en silencio, en la distancia, desde el amor, y tú me sabías ahí, y lo agradecías.

Tenías miedo, aférrate de nuevo a mí y déjame que te enseñe a guiar a este caballo desbocado, déjame ahora poder abrazarte, poder susurrarte hasta que concilies el sueño lo mucho que vales, lo bella que eres, y lo feliz que tienes derecho a ser.

Yo también me he dado cuenta de mis errores, no me dan miedo, me asustan un poco pero tampoco los quiero llevar en soledad. A tu lado las cosas se llevan y se ven de otra manera, sólo habrá que ajustar el paso para ir juntas y no cada una por su sendero.

Sabes cuánto te respeto, y sabes que tomes la decisión que tomes, tendrás toda mi comprensión, pero no te dejes guiar por él, no dejes que el miedo decida por ti, no dejes que te impida ser feliz.

Acaba con el dragón, al corazón, acuérdate, tienes que darle ahí, es su centro, dale duro, pelea, tú puedes, y si me necesitas silba, o silba sin más y descubre cuánta gente acudirá a tu llamada.

Sabes lo mucho que vales porque tienes a mucha gente a tu alrededor que te aprecia, con lo que eres y con lo que vales que no es poco.

Si decides finalizar este proyecto de camino en compañía tomaré mi propio rumbo, con dolor, pero siempre mirando para adelante y guardando en un rincón especial todo este tiempo, todas estas conversaciones, todo este amor entregado, todas estas emociones compartidas a altas horas de la madrugada, cuando a escondidas de la luna éramos felices.

Esa luna y ese sol que se enteraron tarde de nuestro amor, pobres, si ellos supieran...

Pero no puedo hacer más, de nuevo mis fichas están movidas, es tu turno, te toca mover, medítalo, con tiempo, con calma y serenidad, en frío y no me dejes ganar por miedo a que sufra si pierdo...si pierdo, aceptaré mi derrota.

Un jaque mate, limpio, sin trampas, es un jaque mate que me dolerá pero lo sabré aceptar.

Tu turno princesa